miércoles, 28 de agosto de 2024

 

 

¿humanos robotizados?

Decía GUSTAVO CABRERA ARANA en su MOGESVI (modelo de gestión en seguridad vial) que las metas debían ser buscadas con firme y sostenido liderazgo, articuladas a indicadores objetivos, públicos, con base en informacion confiable y, apoyados en la tecnología.

Huelga preguntarse ¿desde la percepción del riesgo apoyados en la tecnología – cámaras de foto detección- se logran reducir los incidentes viales?

La respuesta es NO y los diferentes matices de lo que se conoce hasta ahora en términos de PERSECUSION al ciudadano, confirman que es un negociado.

Para reducir la frecuencia y los efectos de los errores humanos en las vías no solo se requiere de lo coercitivo, hay que aumentar el reconocimiento social de que los incidentes viales son eventos prevenibles y evitables en punto de APTITUD, ACTITUD y CONCIENCIA; pero pareciera ser que ese propósito no está  presente en las actuales agendas gubernamentales; basta con mirar que aun después de mas de 30 años se sigue soportando el presupuesto de los organismos de transito solo sobre el valor de las multas por concepto de sanciones de transito y así es muy difícil enfrentar con CRIMINOLOGIA  (leer los incidentes viales antes de que ocurran) tamaña empresa como es la de la VISION CERO

 

¿Cuántos de los siniestros viales son suicidios?

Desde la facultad nacional de salud pública “Héctor Abad Gómez” de la universidad de antioquia, a través de MOGESVI implícitamente se nos planteo que era necesario entra en consideraciones respecto de la SALUD MENTAL de los actores viales y que para ello resultaría de mucho valor la intervención directa de las ARL en su instancia laboral.

Ejecutar la política pública de seguridad vial es dar cumplimiento a los fines de la naturaleza y de la esencia del  estado en cumplimiento de la constitución política (preámbulo); por lo tanto 8.405 muertos por incidentes viales en el año 2023, hacen notar la falta de voluntad política para el control de la seguridad vial y la falta de movilización ciudadana para que se cumpla con ello desde los entes gubernamentales; ya va siendo hora de que los ciudadanos colombianos salgamos a las calles a exigir de las autoridades la ejecucion del modelo de movilidad segura, porque no está bien que nos estemos matando en las vías públicas por no saber administrar los tiempos. Ya está dicho por estudios desde vieja data, que la velocidad es el mayor factor de riesgo en la seguridad vial (evaluación dinámica del riesgo) y entonces ese perfil delictivo al volante es el que se tiene que controlar, por lo tanto, la táctica es volver a los valores sociales y abrazar entre todos (ciudadanos y gobierno) las políticas nacionales y locales de la seguridad vial a partir de los hechos y no desde el derecho, porque de no hacerlo, será tanto como un incumplimiento con nuestra carta política, la Ley y los reglamentos, habida cuenta de la inequidad de los costos humanos, familiares, comunitarios, sociales y económicos de los costos viales y las secuelas de las lesiones por este tipo de incidentes viales.

¡entonces vamos por el cumplimiento de los derechos sociales, pero en serio!

 

Jesus Alberto Betancur Restrepo

Agosto 17 del 2024

FORMANDO UN NUEVO TIPO DE CIUDADANO EN BUSCA DE VISION CERO

Según los postulados, Visión Cero implica un cambio de paradigma educativo y cultural, “que no busca culpar a los ciudadanos sino compartir la responsabilidad en la seguridad vial”. Estima que todas las muertes y lesiones en las vías son prevenibles y contempla que los accidentes no existen, que son incidencias.

La administración municipal de medellin, para poner en marcha el proyecto, le encomendó a la Universidad de Antioquia formular las bases de lo que sería su implementación en la ciudad, partiendo de que es una estrategia que está en marcha hace 30 años en otros países; así las cosas el profesor Gustavo Cabrera Arana (Q.E.P.D), experto en seguridad vial y docente que fue adscrito a la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Antioquia, quien tuvo a cargo esa misión, señalo que Visión Cero tenia tres pilares: la reducción de la velocidad, el mejoramiento de la tecnología para la movilidad y la pedagogía con la gente.

Explico que esta filosofía ya se aplicaba con éxito en ciudades como Bogotá, que redujo a 50 km la velocidad en varias avenidas y logro bajar la tasa de mortalidad vial a 6 por cada 100.000 habitantes. “En 1999, Medellín tenía una tasa de mortalidad vial de 33 por cada 100.000 habitantes y en 2019 ya estaba en 10. Ha sido gradual, pero a 2023 la idea es bajarla a 5 por 100.000 y hay compromiso para alcanzar ese objetivo”, afirmaba en vida.

A su vez, opinaba que más allá de que hubiera jurisprudencia acerca de que las autoridades deben comprobar quién maneja el vehículo que incurre en una infracción para imponer una multa, “desde el punto de vista de la salud pública hay un tema que está por encima y es la defensa de la vida, que es lo que nos debe importar a los ciudadanos”.

En otras palabras, habrá que ir en pos de LA PRIMACIA DE LA DIGNIDAD, FORMANDO UN NUEVO TIPO DE CIUDADANO, esto es acuñando el compendio de mis 40 años en el sector “Generando representaciones mentales en todos los ciudadanos, que lleven a estos, a tener un referente futuro soportado en la formación y cultura ciudadana para la seguridad vial, Interiorizando en comportamientos Perfectamente Ajustados no solo a las normas de transito, Sino también a las normas que la regulan” buscando que los PILARES Y PROGRAMAS PNSV 2022 – 2031 (identificará acciones integrales de tal forma que la vida e integridad de los actores viales siempre esté protegida. Así las cosas, teniendo en cuenta los efectos positivos de diferentes acciones sobre la seguridad vial, se ha identificado la necesidad de trabajar en las siguientes áreas de acción: Velocidades seguras, Vehículos seguros, Vías seguras, comportamiento seguro de los actores viales, Cumplimiento de las normas de seguridad vial, Atención integral de víctimas de siniestros viales, Conocimiento para un eficiente tratamiento de la siniestralidad vial y Gobernanza para la seguridad vial) se concreten en términos de DIGNIDAD HUMANA, porque ¡EL DOLOR ES INHERENTE AL SER HUMANO; PERO EL SUFRIMIENTO ES OPCIONAL!